Puedo llegar a olvidarte y no quererte, incluso odiarte...conocer otras bocas, otras manos y otros perfumes diferentes a los tuyos, otra voz, distinta, que aunque no me haga erizar los pelos de mi nuca, si pueda conseguir que sonría cuando la escucho al otro lado del teléfono. Pero en cuestión de amores fuera de tí, no se me da bien elegir, y me equivoco constantemente, volviendo a tu recuerdo, como si de un hechizo se tratase. Como si fueras tú el que los pone en mi camino, para decepcionarme e irremediablemente...hacerme regresar a tus brazos fríos y extintos de cariño.

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