Me pides un consejo para que no te duela el corazón pero...¿quién soy yo para dar un consejo?

Te diré lo que soy, alguien que se ha pasado la vida buscando un compañero de vida, sin conseguir a alguien lo suficiente bueno para ello; alguien que no sabe si ha amado alguna vez, pero que sí sabe que ha sufrido al ver que muchos de sus sueños se desvanecieron lentamente. Un estilo de vida que nadie querría, una persona que finge que todo va bien, mientras sabe a ciencia cierta que en lo más profundo nunca podría ser valorada por nadie.

Ya sé lo que estarás pensando, ¿cómo alguien tan infeliz consigo mismo puede dar la impresión de seguridad y entereza ante todos?...quizás sé fingir muy bien, pero créeme, el dolor más fuerte es aquel que no se muestra.